12/01/2015

Fragmento

Inquieta buscar en el mismo sitio de siempre. Lo que no se encuentra termina por ser presencia. Y yo sé lo que digo, lo sé tanto que no debiera decírmelo de nuevo. Pero mi lengua procaz no se deshabitúa de rumiar siempre lo de siempre . Y además, qué puro gozo en la noche martirizarme con invocaciones y llamados. Yo me asusto. Yo me pongo una sábana negra y me acerco al espejo con un cirio y me hago señales de adiós.

Alejandra Pizarnik