12/17/2014

De "La Eneida"

Es fácil y sencillo bajar a las profundidades del Averno, 

pues la tenebrosa puerta del sepulcro está abierta día y noche; sin embargo, 

el regreso hacia arriba, a la clara atmósfera del cielo,

 pasa por un sendero duro y doloroso. 

Virgilio