2/21/2013

Palabras




Me quejé al viento por la soledad de mi corazón
y vino con el aroma nocturno de la siega.
En el insomnio dejó la fragancia del narciso y la rosa
extendida en mis mejillas cansadas sobre la almohada
y apagó la nostalgia con la melodía que al río cantaba.

Nazik al-Malaika

No hay comentarios: