5/09/2012

Y a veces me parece, al declinar el día



Más de una vez, en el verano, al declinar el día,
a la luz apagada del ocaso,
me iba a ti y largos ratos
escuchaba la voz de tu cantar:
“Pequeña y pobre es mi morada
y en ella vivo solitario…”

Ese recuerdo brilla y vive en mí,
ese silencio, la ternura
 y la triste dulzura que tu cantar
sabía verter sobre el alma.
“Pequeña y pobre es mi morada
y en ella vivo solitario…”

Y a veces me parece, al declinar el día,
cuando domina en mí la melancolía de las sombras,
que aún como antes llega a mi oído
aquella candorosa melodía:
“Pequeña y pobre es mi morada
y en ella vivo solitario…”

Raquel Bluvstein

No hay comentarios: