12/07/2011

El amor

El amor del mundo se debilita.
El amor humano se vuelve
perverso. La lluvia, en el ocaso
amarillo, arranca las flores
de las ramas. El viento del amanecer
secará las manchas de mis
lágrimas. Intento escribir sobre
la angustia de mi corazón,
pero estoy exhausta y solo puedo
hacerlo indirectamente.
Es difícil, muy difícil. Todos
nosotros estamos solos.
El día de hoy no es el de ayer.
Mi trastornada cabeza
oscila como la cuerda de un
columpio. Suena un cuerno
a altas horas de una noche fría.
Por miedo a las preguntas
de la gente, me tragaré las
lágrimas y fingiré ser
feliz. Engaño. Engaño. Engaño.

T'ang Wan (siglo XII)

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