10/15/2008

Qué he sacado con quererte




¿Qué he sacado con la luna,


ay ay ay,


que los dos miramos juntos,


ay ay ay...


¿Qué he sacado con la sombra,


ay ay ay


del aromo por testigo,


ay ay ay,


y los cuatro pies marcados,


ay ay ay,


en la orilla del camino,


ay ay ay?


¿Qué he sacado con quererte,


ay ay ay,


clavelito florecido,


ay ay ay?


Aquí está la misma luna,


ay ay ay,


y en el patio el blanco lirio,


ay ay ay,


los dos nombres en el muro,


ay ay ay,


y tu rostro en el camino,


ay ay ay.


Pero tú, paloma ingrata,


ay ay ay,


ya no arrullas en mi nido,


ay ay ay.


Ay ay ayay.


Violeta Parra

10/11/2008

Los sonetos de la muerte




Del nicho helado en que los hombres te pusieron,

te bajaré a la tierra humilde y soleada.

Que he de dormirme en ella los hombres no supieron,

y que hemos de soñar sobre la misma almohada.


Te acostaré en la tierra soleada con una

dulcedumbre de madre para el hijo dormido,

y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna

al recibir tu cuerpo de niño dolorido.


Luego iré espolvoreando tierra y polvo de rosas,

y en la azulada y leve polvareda de luna,

los despojos livianos irán quedando presos.


Me alejaré cantando mis venganzas hermosas,

¡porque a ese hondor recóndito la mano de ninguna

bajará a disputarme tu puñado de huesos!


Gabriela Mistral

Antes del odio




No, no hay cárcel para el hombre.

No podrán atarme, no.

Este mundo de cadenas

me es pequeño y exterior.


¿Quién encierra una sonrisa?

¿Quién amuralla una voz?


A lo lejos tú,

más sola que la muerte,

la una y yo. A lo lejos tú,

sintiendo en tus brazos mi prisión,

en tus brazos donde late

la libertad de los dos.

Libre soy. Siénteme libre.

Sólo por amor.


Miguel Hernández

10/06/2008

MELUSINA


Infiel como el ala de los pájaros infieles

tú siempre serás mía:

los eucaliptus sangraban,

un caballo ciego fue a agonizar entre los rieles

porque no quería ver el fin de nuestro amor

mientras se marchitaban los dedales de oro

sembrados por un loco.

Tú siempre serás mía.

Infiel como el ala de los pájaros infieles.
Jorge Teillier