5/07/2008

Por ti, para que un día llegaras


Por ti, para que tú un día llegaras,

¿no respiraba yo a media noche

el flujo que ascendía de las noches?

Porque esperaba, con magnificencias

casi inagotables, saciar tu rostro

cuando reposó una vez contra el mío

en infinita suposición.

Silencioso se hizo espacio en mis rasgos;

para responder a tu gran mirada

se espejaba, se ahondaba mi sangre...

Pero tú no vienes, o vienes demasiado tarde.


Rainer Maria Rilke

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